El restaurante Pelegrí tuvo su origen, como muchos otros restaurantes, en un modesto negocio familiar, del cual la inquietud y buen hacer de Rafael Pérez Banacloy y Mari Carmen Domingo, acabó transformando aquel bar en lo que es hoy.
Un restaurante que no está cerca, pero tampoco lejos. Treinta kilómetros de autovía, poco más de 20 minutos desde Valencia ciudad. Y estación de ferrocarril bien cerca, lo que permite olvidarse de "a quién le toca conducir a la vuelta".
Últimamente se están produciendo nuevas incorporaciones, viene pisando fuerte la nueva generación de los Pérez-Domingo. En la sala Verónica se desenvuelve con mucha soltura y profesionalidad y Carmen está realizando un largo periodo de formación en grandes restaurantes españoles. También nos hemos enterado de que están estudiando la posibilidad de abrir un “Pelegrí” en la ciudad de Valencia.
Aunque el trato al cliente es afable y próximo, las cosas se hacen con mucha seriedad. A la vista está la forma de vestir y equipar las mesas. Destacan en la cristalería las copas Riedel que se utilizan habitualmente.
Si en el mes de marzo pasado se atrevieron con unas jornadas de la alcachofa y el vino, cuando la creencia popular sostiene que son incompatibles, por el sabor metálico que la alcachofa le confiere al vino, ahora, desde el 30 de marzo al 15 de abril, lo han hecho con unas jornadas de cocina mexicana en su restaurante.
Del mismo modo que demostraron Mari Carmen y Rafa que se puede maridar la alcachofa con según que vinos, igualmente han conseguido elaborar unas recetas originales, con la ayuda de una estudiante mexicana de cocina, que realiza un periodo de formación en su establecimiento. Han importado de México muchos de los ingredientes necesarios y otros, imposibles de conseguir a tiempo, han sido sustituidos por productos de origen local.
El menú maridado se inicia con una copa de cava Puig Munts.
El primero de los platos a modo de aperitivo es un gazpacho a la mexicana. Sus ingredientes son zumo de naranja, mango, cebolla, queso, chirivía y polvo de chile. Nos explicó Verónica que la chirivía fue un recurso forzoso, ya que este gazpacho en México se elabora con un tubérculo llamado jicama, difícil de conseguir por aquí. La sustitución dio un resultado perfecto según nos dijo. Éste es un plato que se suele tomar por la calle.
Tostada de maíz con pata crema y ensalada de lechuga, zanahoria en vinagre, tomate, queso y nata.
Se acompaña de una salsa picante y un poco dulce.
Para este plato Rafa nos sirvió una cerveza tostada belga. Acompañó perfectamente.
La cremita de frijoles, chips de tortilla y chile morita (foto) que seguía, atendiendo a las interesantes indicaciones de Verónica me la dejé sin fotografiar.
Este plato se acompañaba de un vino blanco de verdejo, Nebla, de las Bodegas Vicente Gandía en la DO Rueda.
El chile en nogada, con los colores de la bandera mexicana, es un pimiento verde relleno de carne de res y cerdo con fresas, orejones y crema de queso. Muy bueno, aunque despuntaba un poco el sabor dulce de algunos ingredientes.
El maridaje corrió a cargo de Dominio de Tarés Cepas Viejas, un tinto de uva mencía de la DO Bierzo.
El plato de carne era presa ibérica, tortillas, chips de patata y puerro y mole rosa, elaborado con remolacha, chocolate blanco, sésamo, almendras, piñones y especias molidas. Hubo que recurrir a la presa ibérica ya que el éxito del día de la inauguración dejó a la cocina sin existencias de carne de ave, que era lo previsto
El vino el Dominio de Tarés Cepas Viejas anterior. Perfecto.
El pastel de elote (maíz), flor de Jamaica (hibiscus) confitada, turrón de palomitas y crema de rompope, también se quedó sin fotografiar atendiendo a las eruditas explicaciones de Verónica.
El vino para acompañar los postres, este Pago de Tharsys dulce, elaborado con uvas pasificadas.
Chupito de naranja con espuma de tequila y galleta de canela.
Choco, chile y polvo de oro para acompañar el café.
Acabadas estas jornadas sigue habiendo motivos para acercarse hasta Pelegrí. La carta elaborada por Mari Carmen, basada en cuatro menús degustación, cuyos platos, individualmente considerados, forman lo que sería la carta del restaurante, pudiendo elegir libremente de entre ellos, si prefieres esta opción.
Restaurante Pelegrí. Calle Colón 29. 46370 Chiva (Valencia) Teléfono962 520 340