
Descubrimos en nuestra última visita a Tarragona un restaurante sorprendente, no es que no sea un restaurante al uso, que lo es, pero tiene algunas peculiaridades que lo hacen algo diferente. El ambiente desenfadado le va perfectamente, con profesionalidad pero con alegría. La carta, según dicen, cambia mucho, salvo algunos platos que son intocables, porque los clientes los demandan continuamente. Su cocina juega en todas las ligas, igual te reinterpretan un plato tradicional catalán que te hacen uno vietnamita. La carta de vinos es bastante interesante, con abundancia de referencias de la zona. Déjate llevar y disfrutarás.
Como puedes observar parte de la cocina está a la vista y resulta muy apasionante ver como se desenvuelven mientras preparan los platos, para mí siempre es curioso.
Por cierto, el nombre del restaurante está formado por las iniciales de sus fundadores y propietarios Ana y Quintín (AQ)

El primer plato que pedimos me dió un subidón. Se trataba de un platazo. Era un falso ravioli de gamba roja de Tarragona al ajillo. Fantástica, deseé que todo fuera a ese nivel, casi lo logran. La gamba roja de Tarragona es un crustáceo gourmet del Mediterráneo, capturado por una pequeña flota local (aprox. 5 barcos) en el Serrallo, el barrio marinero. Doy por hecho que se trata de la misma gamba de Dénia, Palamós o Garrucha. Mojar pan en ese aceite era un extra más del plato.

Sabes que me gusta probar las bravas de muchos establecimientos porque es un plato que me sirve de testigo para establecer comparaciones respecto de la calidad de la cocina. Desde luego me encuentro formatos de todo tipo, este de la patata en lingote prensada es el menos habitual, además han conseguido una textura crujiente muy sabrosa. Viene muy bien acompañada de salsas romesco y all i oli con un discreto picante.

Goi Cuon (rollito vietnamita) de lechugas variadas, aguacate, langostinos y mayonesa de kimchi. Como ves no hay fronteras para la cocina de AQ. Estos rollitos están formados por unas obleas de papel de arroz, este papel de arroz no ha de confundirse con el papel usado para hacer los rollitos chinos o rollitos de primavera, que se hacen con papel de harina de trigo. Es un plato bastante ligero y refrescante.

Alcachofas con brandada de bacalao y holandesa de sobrasada. Este plato también me dio mucho placer, casi tanto como el primero de las gambas. Alcachofas, brandada y sobrasada. ¡Uf!

"Trinxat" de cerdo ibérico con col y patata es una receta reinterpretada de la gastronomía popular.

Milhojas de coca de « llardons » con yema y nata es el postre que elegimos, con mucho acierto, nos encantó. Seguramente es el mejor que tomamos en nuestra estancia en esta ciudad.

El vino que elegimos, con ayuda del personal, fue "De Muller" 2024 un varietal de Chardonnay, elaborado por la Bodega del mismo nombre. Un vino blanco de marcada personalidad mediterránea. En nariz, destaca su elegancia, con aromas de plátano, manzana y frutas tropicales, así como un toque lácteo. En boca, se presenta equilibrado y con buena acidez, ofreciendo un perfil suave y meloso. Su final es largo y persistente. Maravilloso con la comida elegida.
Este es un restaurante muy recomendable en Tarragona. Está junto a la catedral.