
Este vino lo he probado gracias a un regalo de cumpleaños que me hicieron. Alguien sabe cual es mi punto débil. La verdad es que había probado bastantes vinos de esta bodega valenciana "Terra d'Art" ubicada en la aldea de Ahillas, pero, aunque me han gustado todos, algunos más que otros lógicamente, este me ha impresionado mucho. Es un vino con mucha clase, elegante, muy sofisticado, con muchos matices y sensaciones que te enganchan desde el primer sorbo. No desaproveches la ocasión si puedes probarlo, te sorprenderá y te enamorará.

No se elabora todos los años, si la producción no es excepcional esas uvas se dedican a otro producto. Por eso hay que buscar y aprovechar los años en que se hace. Está compuesto principalmente por uva Bobal, cultivada al límite de la altura en la que se da bien, y lleva un 15% de otras variedades como Prieto Picudo, Graciano y Mencía, puede que alguna más residual. Permanece 14 meses en barricas de roble francés Allier y sale al mercado cuando en la bodega estiman que ya ha tenido una evolución óptima en botella.
Es un vino de capa alta, con aromas predominantes a cereza y moras maduras, con notas balsámicas y tostadas. Tiene una buena entrada, con cuerpo, taninos golosos y recuerdos a regaliz, frutas rojas y negras maduras.
Excepcional, más que delicioso.