
En este restaurante, uno más del Grupo El Gordo y El Flaco, nos encontraremos una cocina mediterránea contemporánea con detalles creativos, donde el producto de calidad y las elaboraciones cuidadas son los principales protagonistas. Su carta combina sabores reconocibles con presentaciones actuales y toques de autor, logrando platos equilibrados, bien ejecutados y con personalidad, especialmente los entrantes para compartir. El ambiente es moderno y acogedor, acompañado de un servicio cercano y profesional que contribuye a una experiencia gastronómica satisfactoria, con un horario amplio, lo que permite realizar tanto almuerzos valencianos (esmorzars), comidas agradables o cenas relajadas.

Empezar con platos conocidos, que ya has probado en otros establecimientos, te permite establecer comparaciones y valorar la calidad de la cocina. Eso pasó con este steak tartar de ternera con encurtidos, patatas paja, mayonesa de yema de huevo y tostas de pan. Superó la prueba con nota. Bien sazonado y con carne de calidad.

Venía acompañado de estas tostas de pan artesanas y patatas fritas finas.

En segundo lugar salieron estas gambas cristal con huevo frito de corral. Tuvieron el detalle de poner cuatro huevos, uno por comensal. En otros sitios nos hemos visto en la tesitura de tener que compartir un plato que no era divisible entre los miembros de la mesa. Aquí, en este caso, no ocurrió, fueron espléndidos.

Sin embargo con el siguiente ocurrió lo contrario, no nos advirtieron que llevaba solamente una alcachofa, hubiéramos pedido una para cada uno. Flor de alcachofa con panceta y huevo frito.

Difícil y escaso reparto entre cuatro .

Aunque tienen una carta aparte para los almuerzos, en la carta de mediodía mantienen algunos bocadillos de chapata. Nosotros elegimos este llamado "Brascada Deluxe" que llevaba un filete de entrecot de ternera con queso brie trufado, cebolla pochada y jamón ibérico. Estaba realmente bueno, de lo mejor probablemente.

Como último plato salado tomamos esta Pluma de cerdo ibérico de bellota trinchada, acompañada de patatas fritas y pimientos confitados.

Compartimos dos postres, el primero fue esta torrija caramelizada con helado de leche merengada.

El otro postre fue esta tarta de queso al chocolate.

Los vinos que tomamos fueron un José Pariente 2024, Verdejo 100%. DO Rueda. Elegante, fresco y complejo. Muestra un marcado tono afrutado, que abarca la gama de frutas blancas y cítricos. En boca aparecen de nuevo las notas de fruta fresca. Posee una gran estructura que favorece su persistencia. Destaca el volumen en boca de esta añada 2024. Un vino que nunca defrauda, mantiene siempre su alto nivel de calidad.

El otro vino fue este Godello 2024 Cepas Viejas de Dominio de Tares, DO Bierzo. Tiene un perfil complejo, en el que prevalece la fruta sobre la madera, tras seis meses de crianza y fermentación en barrica. En nariz se perciben cítricos, manzana asada y frutos secos. Se nota fresco, untuoso y equilibrado en boca. Un gran vino que merece probarse en cualquier ocasión.