| Preparación |
Está elaborado con la variedad de uva Tempranillo. Los viñedos fueron plantados entre 1942 y 1964, en el paraje Zaloña en La Horra (Burgos) y las parcelas seleccionadas son El Castillo, Zaloña, Sendino, El Sapillo, La Trinitaria y San Cristóbal. Cosecha manual nocturna en canastos de castaño de 12 kg. Maceración en frío antes del arranque, fermentación en depósitos de acero inoxidable con control térmico y dos remontados manuales diarios. Permanencia con sus lías durante dos semanas y posterior fermentación maloláctica. Crianza de 15 meses en barricas nuevas de tostado medio de roble (75% francés y 25% americano) de 225 y 500 litros. Clarificación natural con clara de huevo y reposo de al menos doce meses en botella antes de su salida. |
| Otros datos |
Detrás de este proyecto se encuentra la ejemplar historia de José María García y Milagros Figuero. En 1961, tras contraer matrimonio en su natal La Horra, recibieron como dote de boda 1.000 cepas cada uno. Durante cuatro décadas se ganaron el respeto de la región como viticultores de élite, vendiendo sus codiciadas uvas a las firmas más legendarias del territorio. Fue en el año 2001, coincidiendo con la teórica jubilación de la pareja, cuando decidieron dar el salto definitivo e inaugurar su propia bodega junto a sus tres hijos (Carlos, Henar y Antonio). La Horra, ubicada a unos 800 metros de altitud, posee un patrimonio de viñedo viejo excepcional. Sus suelos arcillo-limosos actúan reteniendo la humedad justa ante el severo clima castellano. Bajo la experimentada batuta técnica del enólogo Óscar Rodríguez, respaldado por la valiosa asesoría externa del consultor francés Jean-François Hébrard, la bodega ha sabido girar la aguja hacia una elaboración identitaria, apostando fuertemente por el uso de levaduras autóctonas y una sutil gestión de la madera para que los viñedos centenarios se expresen sin maquillajes. |