| Preparación |
Selección de 7 parcelas. Crianza de 18 a 19 meses en barricas nuevas de roble francés. El proceso que sigue Benjamín Romeo roza la obsesión artesanal. En lugar de grandes volúmenes, aquí se trabaja con un cuidado extremo. Las uvas se vendimian a mano, depositándose en cajas de plástico de muy pocos kilos para evitar que el fruto se rompa por su propio peso antes de llegar a la tolva. Tras pasar por un estricto control térmico para preservar toda la carga frutal, los racimos se despalillan minuciosamente. La fermentación se realiza en tinas de madera de roble francés, controlando la temperatura para realizar una maceración pausada que extraiga solo el tanino noble, esquivando amargores desagradables. Tras el prensado, el vino realiza la fermentación maloláctica en barricas. La estabilización es completamente natural durante los meses de frío invernal en la bodega y el vino se embotella sin filtrados agresivos ni clarificaciones industriales, manteniendo intacta su identidad telúrica. |
| Otros datos |
La andadura de esta bodega arranca formalmente a mediados de los noventa, concretamente en 1995. El enólogo Benjamín Romeo, natural de San Vicente de la Sonsierra, adquirió una cueva centenaria excavada bajo el castillo del municipio. Fue allí donde en 1996 elaboró la primera añada de este vino que hoy nos ocupa, bautizado precisamente en honor a aquel rincón subterráneo. Durante años, la producción se trasladó al garaje de la casa de sus padres para poder ganar algo de espacio, un lugar casi místico donde nacieron las legendarias cosechas de su hermano mayor, "Contador", que obtuvieron los ansiados 100 puntos Parker en 2004 y 2005. Hoy en día, las uvas proceden de un mosaico de más de sesenta parcelas repartidas en minúsculos majuelos por la Rioja Alta. Aunque la propiedad cuenta con algunas viñas viejas y cepas de bajísimo rendimiento que sobrevivieron a crisis históricas, las seleccionadas para La Cueva del Contador promedian una edad muy equilibrada de varias décadas, cultivadas bajo sistemas tradicionales de vaso y con un respeto absoluto por los ciclos naturales del suelo arcillo-calcáreo. |