
Como ya te anuncié en la anterior reseña que escribí sobre Mood Food, en aquel momento tenía ya reservada una mesa para la semana siguiente y con grandes ganas de compartir con amigos esa sensación de disfrute que tuve en la primera ocasión, y creo que Encar y Alejandro se superaron con respecto a la primera experiencia. Cuando conoces algo y te satisface el nivel queda alto, pero aún así estuvo mejor. Pudimos compartir más platos y probar cosas que se quedaron pendientes entonces. Solo te voy a mostrar los platos nuevos que tomamos, los otros ya figuran el el post anterior que te he enlazado, así se hace más llevadera para ti la reseña.
Como puedes apreciar en la foto de arriba el producto de temporada es aquí una premisa. Disfrutamos del espárrago blanco de Navarra preparado por Alejandro desde la materia prima fresca y pudimos comprobar que también tenían espárrago morado y esparraguín. Que probaremos en una nueva oportunidad, si es posible.
Otro detalle que quiero que no se pase desapercibido es la colección de distintos vermuts que tienen a disposición de sus clientes. Lo puedes apreciar en la muestra que aparece en la foto de la cabecera.

Una de las sugerencias de "Mossets" que se nos quedó por probar fue esta brocheta de ventresca de atún rojo, pepinillo encurtido por ellos en casa y cremoso de yogur de oveja. Exquisito, no te lo pierdas.

Como he adelantado más arriba tuvimos ocasión de probar el espárrago preparado por ellos desde el producto fresco, y este fue el fantástico plato que salió de su cocina. El espárrago blanco de Tudela a la plancha, de primera, acompañado de sashimi de vieira, fantástico, cremoso de riesling, asombroso y huevas de mujol. ¿A que te apetece probarlo?

Otro de los bocados nuevos, para nosotros, fue la croqueta de cordero lechal de Castilla y León (lechazo) con cremoso de orégano fresco y tomillo. Me pareció una genialidad que le añadieran ese punto de hierbas aromáticas que combinan muy bien con el sabor del lechazo. Estupendo.
Los platos que repetimos fueron la alcachofa blanca de Tudela con cecina de buey y pan de calabaza, el ravioli de gamba roja de Dénia al ajillo y el rollito de verduras con col lombarda kimchi y cremoso picante, que puedes ver en la publicación anterior. Está claro que estos valen la pena repetirlos.

Llegó el momento de empezar con los platos principales, como este guiso de callos con garbanzos pedrosillanos. Una maravilla, sabroso y satisfactorio.

Había que probar los arroces, además de la clásica paella de pollo y conejo, ofrecen una serie de posibilidades muy ingeniosas, como el arroz de vieira, foie y boletus o la fideuà de ropa vieja con pelota "dolça" y mahonesa de lima. Nosotros optamos por el arroz seco de gamba roja de Dénia con alcachofas y tirabeques. Un gran arroz.

Los postres resultan muy apetitosos, como esta torrija de pan hojaldrado con crema helada de caramelo salado.

Me encantó este chococremaet: Una base de cremoso de cacao al 70%, espuma de ron quemado, café y crumble de cacao. Lo tiene todo.

Como vino blanco elegimos este Gaba do Xil 2024, del viñedo O Barreiro, de las Bodegas de Telmo Rodríguez, en la DO Valdeorras. Un vino atlántico con influencia continental. Maduro y fresco, expresivo y serio, Gaba do Xil muestra las virtudes de la uva Godello a la que se han añadido pequeñas cantidades de otras variedades locales. De color amarillo pajizo pálido. En nariz es sutil, muy frutal (fruta tropical, albaricoque, cítricos) y un ligero fondo mineral. En boca tiene una bella textura, untuoso y sedoso con marcada acidez. Sabroso y de largo final, invita a seguir bebiendo. Un habitual de nuestras comidas, nos gusta pedirlo cuando lo encontramos en la carta.

Señora de las Alturas 2023 de Bodegas Viña Zorzal, es un vino excepcional de la DO Navarra. De apariencia brillante y color rubí vivo y profundo. Su perfume es limpio y de alta intensidad, combinando aromas de frutos rojos con especias, notas terrosas y un elegantísimo recuerdo vegetal muy bien integrado. El paladar es seco, jugoso y fresco, de taninos suaves y cuerpo medio; redondo, muy expresivo y de gran equilibrio. Es fino y elegante y, pese a la madurez de la fruta, no pesa en exceso, pues se siente sutil y aterciopelado. Su final es largo y muy placentero. Un vino que hay que tomar alguna vez o varias.

Hasta la próxima.