
La cocina china se clasifica principalmente en ocho grandes grupos, basados en regiones geográficas, climas y recursos diversos. Destacan sabores intensos y picantes como en las de Sichuan y Hunan; los toques dulces y suaves como en Cantón y Jiangsu; sabores salados y frescos como en Shandong; y el uso de ingredientes locales de montaña o mar, como en Fujian, Anhui o Zhejiang. Por eso hablar de cocina china genéricamente es una gran imprecisión, ya que, al igual que en España, hay muchos tipos de gastronomía diferente en un país tan extenso, aunque tengan algunas características comunes.
La cocina cantonesa se singulariza por resaltar el sabor natural y fresco de los ingredientes, utilizando técnicas suaves como el vapor, salteados rápidos en wok y asados. Se define por sabores suaves, poco picantes, ligeramente dulces y el uso sutil de especias, destacando el dim sum y el uso de productos de temporada. Se prioriza que los ingredientes sean frescos, especialmente pescados y mariscos, siendo la frescura inversamente proporcional a la cantidad de especias utilizadas.
Sara y su familia, después de muchos años trabajando en otro restaurante muy conocido de Valencia, donde supuestamente se hacía la mejor cocina china de la ciudad, han emprendido este proyecto propio conociendo perfectamente de que va esto. Sara me recordaba de una visita que hice a ese otro local en el que ella trabajaba entonces.
Como verás por los platos que tomamos no hay cosas extrañas, son elaboraciones bien adaptadas al gusto occidental, pero mantienen su autenticidad. Aunque echo en falta la presencia de pescado en la carta.

Nos dejamos llevar por Sara y nos preparó un menú sorpresa. Empezó ligero y fresco con esta "Ensalada China" con repollo, zanahoria, jamón dulce, alga y pimientos, con un buen toque de vinagre.

El segundo plato nos sorprendió con estos rollos de langostinos con salsa de lima. Es curiosa la masa que se ha utilizado, que es una oblea de arroz tejida en red que al freírse crea esa textura tan crujiente.

El siguiente fue el tan conocido pollo con almendras, con sus crujientes verduras calabacín, judía verde y cebolla.

El menú continuó con pan bao con lomo, pepino y una salsa especial que mantienen en secreto.

Con la llegada de este plato me pareció que el menú iba subiendo de nivel. Dim sum al vapor de pato asado con boletus. Muy sabroso

Lo mismo sucedió al probar este plato, seguimos creciendo. Fideos de arroz con curry suave. Llevan gambas, lomo con miel, jamón dulce, pimientos, zanahorias, cebolla y repollo. Muy variado y exquisito.

Esta presentación resulta algo espectacular. Langostino al vapor, con fideos de arroz, pimientos en brunoise y soja.

Lomo ibérico salteado al estilo cantonés, hecho al wok con fuego muy fuerte y con salsa especial de ajo, jengibre, salsa de soja y salsa de ostras. Bueno.

Un sabrosísimo plato de ternera estilo Gengis Kan con picante. Lleva jengibre, cebolla, bambú y ternera. Se toma con las tortitas siguientes.

El plato anterior se toma dentro de estas finas tortitas enrolladas.

De postre nos sirvieron dos espectáculos. Primero este mochi relleno de crema de vainilla con salsa de mango y tres lichis.

Tarta de chocolate con helado de fresa y crema de caramelo.
Sin duda hemos encontrado un referente de la cocina cantonesa para ir cuando el cuerpo nos pida este tipo de comida. Acierto total.