Una lección de viticultura histórica de la mano de la familia Cerdán, que convierte la humilde Airén prefiloxérica en un blanco de culto, profundo, untuoso y con alma marina.

A veces la memoria de la tierra se empeña en llevarnos la contraria. Sentado en las antiguas caballerizas del siglo XVI de Arrels en Sagunto, frente al impecable menú de Vicky Sevilla, uno espera que el juego de copas acompañe la finura del plato. Lo que no calculas es que el zarpazo de emoción te lo vaya a dar una variedad de uva tantas veces maltratada y relegada al granel: la Airén. Pero claro, cuando se juntan unas cepas viejas supervivientes de la filoxera y otras tantas vicisitudes y la bendita locura de unos viticultores empeñados en escuchar el pasado, ocurren milagros embotellados. Eso es exactamente este blanco. Un trago vibrante que rompe todos los prejuicios del aficionado y que te reconcilia con el verdadero sentido de buscar la joya oculta en el viñedo.

El Cerrico 2022 es un blanco que desafía las convenciones lógicas del panorama enológico español. Demuestra que no hay variedades menores si el viñedo es excepcional y se respeta su procedencia. Destaca por un soberbio equilibrio entre volumen y tensión, tiene la finura de la alta montaña y la profundidad mineral del suelo calcáreo. Un vino con un perfil glicérico imponente pero cruzado por una espina dorsal de acidez que estira el trago y refresca la boca. Es un blanco de guarda, complejo, que crece en la copa y que huye de la fruta evidente para centrarse en los matices de la tierra y la arcilla.

Nombre: El Cerrico. Añada: 2022 Variedades: 100% Airén Bodega: Stratum Wines (Bodega Cerrón) Denominación de Origen: D.O.P. Jumilla. Elaboración y crianza: Vendimia manual. Fermentación espontánea con levaduras autóctonas en tinajas de barro de 450 litros sin control térmico. Crianza posterior en arcilla y madera usada para respetar el perfil parcelario. Embotellado sin clarificar y sin filtrar. Puntuación Parker: 96 Puntos Puntuación Peñín: 94 Puntos