Bodega Emilio Clemente, DO Utiel-Requena

por paco
Cata vino Bodegas Utiel-Requena
La Bodega Emilio Clemente se encuentra en las afueras de Requena (Valencia), en la calle San Blas s/n, Cuenta con las fincas Caballero y el Cerrito, en esta se encuentra un edificio rehabilitado del siglo XIX, que se ha convertido en la sede social de la bodega, en edificios anexos a esta casa se elabora y embotella el vino de Emilio Clemente. Bodega Emilio Clemente dispone de 72 hectáreas de viñedo de las variedades tempranillo, cabernet sauvignon y merlot, principalmente. Para sus blancos utiliza la tardana-planta nova (autóctona de Requena), la chardonnay y la sauvignon blanc. El pasado día 31 de marzo presentaron sus vinos en el Club de Enófilos de Valencia. La presentación fue efectuada por la enóloga Raquel y la encargada de las relaciones públicas Mabel. Tras hacer un exposición de la ubicación de la Bodega, su historia y la filosofía de la empresa en la elaboración de los vinos, nos presentó para la cata tres ejemplos de su trabajo, un blanco y dos tintos. El blanco, de nombre Florante, está elaborado con las tres variedades blancas que hemos citado, chardonnay, sauvignon blanc y tardana. Es un vino fermentado en barrica nueva de roble francés durante cuatro meses. De color amarillo pajizo, con reflejos metálicos, limpio y brillante. Intensidad aromática, con notas florales, frutas de hueso, almendra tierna y al final manzana. Ligero aroma de tostados. En la boca se manifiesta bastante dulce, muy redondo y cremoso, con una acidez muy suave, tal vez debido al azúcar residual que parece que tiene. Raquel la enóloga lo justifica por la temperatura algo elevada de la botella. El vino no tenía la temperatura adecuada de servicio. En segundo lugar se cató un tinto madurado en barrica, Peñas Negras 2005, elaborado con las variedades tempranillo, cabernet sauvignon y merlot. Con un periodo de crianza de cinco meses en barrica. Color cereza, con ligeros reflejos azules en el ribete, limpio y brillante y de capa media, se perciben a través de él algunas imágenes y líneas situadas detrás de la copa. Cuando un vino permite ver a través de él se le califica de capa media. En los aromas se perciben frutas rojas, tostados (frutos secos), vainilla, recuerdos vegetales y algo de regaliz negro. Raquel apuntó que percibía un aroma de yogurt de fresa, en el que se conjugan el aroma de los frutos rojos y de los lácteos, propios de la fermentación maloláctica. En la boca se aprecian sensaciones tánicas importantes, es un vino bastante secante. Por el retrogusto se vuelve a percibir la fruta. En último lugar, que es el reservado a lo mejor, se nos presentó el crianza de la Bodega, el Emilio Clemente 2004. Es un vino elaborado con las mismas variedades, tempranillo, cabernet sauvignon y merlot. Criado durante 12 meses en barricas de roble francés. A la vista se ve un vino de color cereza oscuro, con ribete granate, limpio y brillante, con capa medio alta, y buena glicerina en las paredes de la copa. En nariz se muestra mucho más complejo que el anterior, le percibo un aroma predominante a hoja de tabaco, tostados, vainilla, frutas negras, pimienta, pimiento verde (del cabernet sauvignon) y flores de violeta. En nariz es un vino que me gusta. En la boca se muestra fresco, el alcohol está bien integrado, redondo, equilibrado y ligero. No se corresponde con la intensidad aromática que tiene. Son buenos vinos de una bodega joven (empezó en 1999) con un gran potencial de crecimiento. Espero probar pronto otras añadas.

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